¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?
El principal precursor del paradigma sociocultural es Vigotsky, el cual posiciona al individuo como una variable más en la construcción del aprendizaje, ya que no es la única, ya que podemos rescatar su historia personal, las herramientas e instrumentos culturales, la clase social, el contexto histórico, etc., es decir, posiciona el proceso de aprendizaje a través de la mediación socio-cultural que se desarrolla con la comunicación e interacción.
Vygotsky hace énfasis en la participación social como parte de las funciones psicológicas superiores (memoria, atención y pensamiento), las cuales aparecen primero en lo interpsicológico y después en un plano intrapsicológico, donde la herramienta mas valorada para socializarlo seria el leguaje. (Fernández, 2009).
Por tanto, su teoría se comprende como un proceso de socialización donde el diálogo contribuye a organizar el pensamiento a partir de la apropiación del lenguaje como una función mental interna del sujeto y como parte de la herencia cultural, la cual es valorada por el entorno en el que el sujeto logra tener acercamiento de manera presencial o no presencial.
El desarrollo mental pone en marcha procesos evolutivos que permiten utilizar el andamiaje para representar gráficamente la necesidad de estructurar condiciones para potencializar el aprendizaje a partir de la Zona de Desarrollo Real y Próxima. De este modo “lo que crea la zona de desarrollo próximo es un rasgo esencial de aprendizaje, es decir, el aprendizaje despierta una serie de procesos evolutivos internos capaces de operar sólo cuando el niño está en interacción con las personas de su entorno y en cooperación con algún semejante” (Vigotsky, 1979 (p. 138).
En este sentido los “monitores” (alumnos que juegan un papel de maestros sustitutos) son un apoyo fundamental para los estudiantes ya que utilizan su mismo lenguaje y pueden entender mejor los conocimientos. Por otra parte, el papel del docente es provocar en los estudiantes avances que no sucederían por sí solos, mediante la ayuda que se le brinda en su contexto social y cultural.
“La noción de contexto situacional de actividad y su motivo proporcionan un medio para relacional los fenómenos de tipo social institucional con los fenómenos psicológicos individuales”(Wertsch, 1988 (p.223). En este sentido el contexto situacional forma el eslabón entre lo que la institución social educativa ofrece como medio para socializar el conocimiento y la forma en la que el propio estudiante logra otorgarle un significado.
Así mismo, para Lacasa (2002), el desarrollo humano esta sustentado a partir del proceso interactivo entre las personas y su contexto físico y social, donde el punto clave es la adaptación del individuo en el contexto situacional de cualquier actividad que se pretenda desarrollar. Sin embargo, para tener éxito es necesario considerar lo que Daniels (2003) toma en cuenta desde el enfoque del aprendizaje cognitivo, lo cotidiano y lo escolar, donde es un condición previa realizar esta vinculación de los conocimientos previos con los contenidos curriculares a partir de situaciones didácticas significativas y apropiadas a la noción de contexto situacional.
Al momento de trasladar estas premisas en un terreno donde el uso de la tecnología esta presente en la vida cotidiana de los estudiantes, el proceso de aprendizaje se transforma y ésta tiene que ser utilizada como herramienta cognitiva para apoyar la construcción de nuevos ambientes de aprendizaje virtuales, en el cual tenga la posibilidad de explorar, manipular, experimentar, hacer simulaciones, consultar y procesar la información, etc.
Fernández (2009), considera que las TIC han dado lugar a nuevas comunidades virtuales, en las cuales, el lenguaje, la participación social y la apropiación de herramientas culturales, son una pieza fundamental para el diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital y por el contexto socio-cultural.
El modelo de educación que incorpora la tecnología tiende a desarrollar nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje, los docentes se perfilan como agentes de cambio en la sociedad y al mismo tiempo promotores del desarrollo de estrategias didácticas innovadoras apoyadas de una diversidad de medios; los alumnos por su parte tienen la posibilidad de aprender de manea activa, interactiva y atractiva, donde desarrollan nuevas competencias para desenvolverse en la sociedad del conocimiento.
Para Wenger (2001) este modelo viene a sustentar las comunidades de práctica que se fundamentan en la empresa conjunta, el compromiso mutuo y el repertorio compartido, donde el conocimiento se da cuando existe la negociación entre los integrantes para lograr un fin en común y/o el objetivo.
La valoración del conocimiento obtenido en estas comunidades, no es una receta absoluta, ya que el diseño, la implementación y la evaluación dependen del tipo de actividad, del uso de los recursos tecnológicos y del educador, sin embargo, se pueden considerar algunas pautas generales que pueden servir de base (Valenzuela, 2007).
Referencias
Daniels, H. (2003). Vygotsky y la Pedagogía. Barcelona: Paidós.
Fernández-Cárdenas, J. M. (2009). Las tecnologías de la información y la comunicación desde la perspectiva de la psicología de la educación. (J. Arévalo Zamudio, & G. Rodríguez Blanco, Edits.) México, Distrito Federal, México: Secretaría de Educación Pública/Dirección General de Materiales Educativos.
Lacasa, P. (2002). Cultura y Desarrollo. En P. Herranz Ibarra, & P. Sierra García, Cultura y Desarrollo (págs. 17-50). Madrid: UNED.
Valenzuela, G. J. (2007). Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos. En A. Lozano Rodríguez, & B. A. Vladimir, Tecnología Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 377-429). México: Limusa.
Vigotsky, L. (1979). Zona de desarrollo próximo: una nueva aproximación. En El desarrollo de los procesos psicológicos superiores (pp.130-140). España, Grijalbo.
Wenger, E. (2001). Comunidades de Práctica: Aprendizaje, Significado e Identidad. Barcelona: Paidós.
Wertsch, J. (1988). Mente y sociedad. En Vygotsky y la formación social de la mente. España: Paidós.