Los desafíos de la educación ante el surgimiento del uso masivo de teléfonos celulares inteligentes y otros dispositivos portátiles en el aula
En la actualidad el ser humano trabaja constantemente en el desarrollo de nuevas tecnologías que conlleven a mejorar la calidad de vida en los ámbitos laborales, personales y educativos.
Las implicaciones de estos adelantos en el terreno escolar trastocan el rol del docente y del alumno en el sentido de que ambos enfrentan nuevas demandas sociales de la información y de la comunicación para difundir y extender el conocimiento por una diversidad de medios tecnológicos. Este panorama viene a definir la sociedad del conocimiento como parte de un cambio co-construido por la educación y el capital humano, cuyo objetivo es lograr su desarrollo sustentable hacia un orden global.
Lo que representa para las instituciones educativas una prioridad para el desarrollo de competencias del ciudadano del conocimiento y democrático. Educar en, con y para las nuevas tecnológicas de la información y la comunicación (TIC's) implica una responsabilidad individual y colectiva. Por lo tanto, el empleo de las TIC's en el proceso educativo requiere operar cambios relacionados con las prácticas de enseñanza-aprendizaje, las cuales requieren de una planeación estratégica, donde consideren las necesidades especificas de cada institución y población escolar (Alanís, 2010).
En este sentido, los docentes se perfilan como agentes de cambio en la sociedad y al mismo tiempo promotores del desarrollo de estrategias didácticas innovadoras apoyadas de una diversidad de medios. Sin embargo, Hopnhayn (2002) considera que “la formación docente como las prácticas pedagógicas no van al mismo ritmo que la innovación en las TIC’s” (p. 63).
Para que esta polarización se disminuya es necesario que los maestros adquieran, desarrollen y/o perfeccionen sus competencias basadas en una cultura tecnológica, que pretenda incorporar en su quehacer nuevos recursos para el acceso del conocimiento.
Perrenoud (2004) considera que el oficio del profesor se redefine, enfocándose a lograr que los estudiantes aprendan con la ayuda de las nuevas herramientas tecnológicas. De este modo, el maestro logra con estos medios pasar a las mediaciones que favorezcan las situaciones didácticas situadas que den como resultado aprendizajes significativos y el desarrollo del pensamiento en nuevos ambientes de enseñanza-aprendizaje.
La incorporación de estas tecnologías tienen atributos positivos que brindan la posibilidad de interactuar y comunicarse con personas de otras culturas y modos de vida, además motiva a los estudiantes por descubrir nuevas maneras de obtener, organizar, procesar, representar y comunicar la información y el conocimiento. Así mismo, involucra a los estudiantes de forma interactiva, despertando su curiosidad, atención y creatividad.
ANUIES (2004) presenta cuatro razones importantes sobre la inclusión de los adelantos tecnológicos a la educación:
1. Diversifica las fuentes de información
2. Acorde a la cultura juvenil
3. Favorece la comunicación
4. Influye en la transformación individual y social
A partir de estos aspectos, se identifica la importancia de utilizar la tecnología de manera responsable y ética. Por consiguiente, el aprovechamiento curricular radica en impulsar su integración en el tratamiento de los contenidos como una fuente para mejorar los procesos de adquisición.
Una de las nuevas exigencias educativas, es la concreción curricular que integre lo cultural con espíritu de transformación (Tejeda, 2002). El lograr esto implica introducir las TIC’s no sólo como un recurso más para la enseñanza y el aprendizaje, sino como un objeto más de la educación que tiende a evolucionar las prácticas pedagógicas del conocimiento en contextos socioculturales.
De este modo, se desprende la propuesta sobre el significado social de las prácticas pedagógicas más acordes para la inserción tecnológica en las actividades escolares que se desarrolla desde el enfoque construccionista de la psicología, cuyo precursor es Seymour Papert (1984).
Esta alternativa teórica parte del supuesto filosófico de que construir una sociedad permite que lo aprehendido tenga una aplicabilidad, utilidad y operatividad en la vida de las personas y de las comunidades (Hernán, 2007).
El comprometerse en el proceso de la enseñanza con sentido social, implica ser conciente de la evolución del conocimiento por diversos medios, entre los cuales se destaca el surgimiento de teléfonos celulares inteligentes y dispositivos portátiles digítales en las aulas escolares.
Brindar la apertura de los avances tecnológicos que nos ofrece el medio implica contextualizar las prácticas pedagógicas en un espacio y tiempo determinado sincrónica y/o asincrónicamente. Por ejemplo, el uso de los teléfonos celulares inteligentes promueve prácticas sociales situadas, porque apela a una serie de funciones sociales, educativos, laborales y personales que los usuarios definen dentro de su contexto interactivo-comunicativo.
El estudio de este tipo de fenómenos se puede abordar desde un proceso sistemático y empírico (Hernández, Fernández y Baptista, 2006), los que conlleva a definir un orientación metodológica de corte cualitativo, porque asegura la relación dialéctica entre el investigador y el objeto de conocimiento, es decir, el estudio es conducido por la situación, el trabajo de campo y los sujetos, prestando atención al significado de los sucesos y las acciones que se generan en el entorno educativo.
Es importante señalar que este fenómeno adquiere relevancia a partir de la perspectiva del enfoque cualitativo, porque se circunscribe a la realidad que viven los contextos escolares y su desarrollo se dirige a comprender la problemática identificada, poniendo énfasis en describir y explicar los dinamismos que se observan. Además, se centra en captar la realidad de la práctica docente en la dinámica de la integración de las TIC’s en el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
Referencias
Alanís, G. M. (2010). Gestión de la introducción de la innovación tecnológica en educación. En V. Burgos Aguilar, & A. Lozano Rodríguez, Tecnología educativa y redes de aprendizaje de colaboración (págs. 37-48). México: Trillas.
ANUIES y UPN. (2004). Documento estratégico para la innovación en la educación superior. México: ANUIES.
Hernán, R. V. (2007). Del constructivismo al construccionismo: implicaciones educativas. Revista Educación y desarrollo social, 2 (1) 71-89.
Hernández, S. R., Fernández, C. C., & Baptista, L. P. (2006). Metodología de investigación. México: McGraw-Hill.
Hopenhayn, M. (2002). Educar para la sociedad de la información y de la comunicación: una perspectiva latinoamericana. Revista Iberoamericana de educación (Número 30).
Perrenoud, P. (2004). Diez nuevas competencias para enseñar. México: Secretaría de Educación Pública.
Tejada, F. J. (2000). La educación en el marco de una sociedad global: algunos principios y nuevas exigencias del profesorado. Revista de curriculum y formación del profesorado, Volumen 4 (Número 1) 1-13.
Estoy de acuerdo que el construccionismo de Papert es un precursor hacia la inclusión de tecnologías en el ámbito educativo. Sin embargo, considero que la teoría sociocultural de Vygotsky, va más allá del empleo de estas tecnologías, ya que involucra las fuerzas sociales y culturales en las que estamos inmersos. La teoría de Vygotsky es una teoría holística, por contemplar todo lo que el individuo es, a través de sus experiencias y conocimientos. En este sentido, contempla lo teórico con la práctico sin dejarlos independientes entre sí, permitiendo las prácticas situadas que dan apertura al aprendizaje significativo que Ausubel siempre defendió.
ResponderEliminarTal como Waddington propuso las creodas evolutivas, respecto al desarrollo celular, ellas (las células) pueden tener distintos destinos, pero a medida que avanza ciertas decisiones no se pueden revocar. Asimismo Vygotsky considera que la actuación de un individuo, está influenciada por el contexto colaborativo que tenga, su propio estado de desarrollo y su potencial intelectual (Daniels, 2009).
Referencias:
Daniels, H. (2009). Vygotsky y la pedagogía. México D.F. Editorial Paidós.
Las nuevas tecnologías de información y comunicación plantean retos interesantes en todos los contextos de la sociedad,en el ámbito educativo además de estos retos se plantean algunos riesgos como el uso incorrecto que los alumnos pudieran realizar de estas tecnologías. La participación de los docentes es clave para redigir el uso que los alumnos realizan de estas herramientas. Los adelantos tecnológicos y el desarrollo de las competencias en los docentes para su uso no van de la mano, por esta razón se debe de poner especial atención en las competencias que el docente debe adquirir sobre las TIC´s que, en conjunto, con la pedagogía le permita diseñar sus planes de clase para que los alumnos utilicen la tecnología, que tienen al alcance de la mano, en la adquisición de su propio aprendizaje contextualizando con el medio en donde se desarrollan (Brunner, 2008).
ResponderEliminarReferencia.
Brunner, J. (2008). Las TIC: del aula a la agenda política. Ponencias del Seminario internacional: Cómo las TIC transforman las escuelas. ¿Una sociedad movilizada hacia las TIC?. UNICEF Argentina. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Recuperado el 01 de febrero de 2011 de: http://www.oei.es/pdfs/las_tic_aula_agenda_politica.pdf
Hola Ivonne, te invito a que visites mi blog jeje
ResponderEliminarhttp://www.tecnomatematico.blogspot.com/